
En el marco de la estrategia “Villavo, aquí está el llano”, los ecosistemas hídricos de Villavicencio serán escenario este fin de semana del censo de aves acuáticas, una jornada de seguimiento ambiental que combina ciencia, participación ciudadana y promoción turística.
La actividad hace parte de una estrategia de monitoreo a largo plazo basada en el conteo periódico de especies que habitan humedales, lagunas y cuerpos de agua. Esta medición se realiza dos veces al año, en febrero y julio, de manera simultánea en varios países de América del Sur, permitiendo consolidar información clave sobre el estado de las poblaciones de aves y la salud de los ecosistemas.
En la capital del Meta, el ejercicio contará con el acompañamiento del Instituto de Turismo de Villavicencio, articulando las acciones de conservación y educación ambiental con la promoción del territorio como destino de naturaleza. La iniciativa refuerza la visión de ciudad que integra biodiversidad, cultura llanera y sostenibilidad.
Los aficionados al avistamiento y voluntarios se reunirán el sábado 14 de febrero en dos puntos estratégicos: el Garcero Santa Ana, desde las 5:30 de la mañana, y el humedal Zuria, a partir de las 6:00 a.m., horarios clave para la observación de aves en su mayor actividad.
Rosalba Malaver, coordinadora del Club Villavistar, destacó que Villavicencio cuenta con una amplia diversidad de hábitats que favorecen los procesos de observación y documentación de fauna. Según explicó, el encuentro tiene un enfoque científico, pedagógico y comunitario, abierto a estudiantes, docentes, fotógrafos, guías turísticos y ciudadanía interesada en conocer y proteger la riqueza natural del territorio.
Además de Zuria y Santa Ana, la ciudad alberga otros ecosistemas estratégicos como Coroncoro, Calatrava, Aguas Claras y Kirpas “La Cuerera”, espacios que funcionan como refugio y zona de alimentación para distintas especies. Estos escenarios no solo cumplen un papel fundamental en la conservación ambiental, sino que se consolidan como aulas vivas para la investigación, el aprendizaje y el fortalecimiento del aviturismo.
Con este tipo de iniciativas, Villavicencio reafirma su compromiso con la protección de la biodiversidad y proyecta su riqueza natural como uno de los principales atractivos dentro de la apuesta turística que invita a propios y visitantes a descubrir que, en efecto, Villavo es el lugar donde aquí está el llano.



