
El pasado 29 de abril de 2025, se presentó una situación de tensión en el Parque Villa Esperanza, ubicado en el municipio de Cumaral, cuando miembros de la comunidad acudieron a retirar elementos de uso común que se encontraban almacenados en dicho espacio. La actividad, que se desarrollaba de manera pacífica, terminó en un ambiente de amenaza e intimidación por parte de presuntos vigilantes vinculados al señor Adolfo Navarrete.
Según relató la denunciante, una de las líderes comunitarias involucradas, ese mismo día se acercó a la Inspección de Policía de Cumaral para dar cumplimiento a un requerimiento comunitario relacionado con el retiro de dichos elementos, en concordancia con el Despacho Comisorio No. 010-2024. Señaló que no fue notificada oficialmente sobre esta disposición, y que nadie de la Inspección había entregado los elementos correspondientes.
Tras consultar con la Inspectora de Policía, quien indicó que no existía impedimento alguno, organizó junto a varios miembros de la comunidad la recolección de las pertenencias en horas de la tarde. A pesar de una fuerte lluvia que interrumpió temporalmente la labor, los ciudadanos retomaron la actividad en cuanto el clima lo permitió.
Fue durante este proceso que surgió un altercado con tres individuos, quienes presuntamente trabajan como celadores del mencionado señor Navarrete. De acuerdo con los testimonios, uno de ellos desenfundó un machete con el que amenazó a un vecino y a varias mujeres presentes en el lugar. Los agresores aseguraron haber estado en prisión anteriormente y expresaron no temer regresar. Además, hicieron afirmaciones intimidantes, como que “dejaban caminar un poco más y luego acostaban” a sus víctimas, y aseguraron pertenecer al grupo armado ilegal Clan del Golfo, advirtiendo a la comunidad que “no sabían con quién se estaban metiendo”.
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Posteriormente, tras finalizar la recolección, los vecinos regresaron a sus hogares. Sin embargo, uno de los sujetos implicados en las amenazas habría seguido a un miembro de la comunidad hasta su residencia en el barrio Villa Esperanza, lo que generó aún más preocupación entre los habitantes.
La comunidad ha manifestado sentirse intimidada, amenazada y amedrentada, no solo por lo sucedido el día 29, sino por el ambiente de inseguridad creciente en la zona. Los residentes exigen a las autoridades locales una intervención urgente y garantías para su integridad y bienestar.



