
En la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de los Llanos, al parecer, no solo se dictan clases de macroeconomía, sino también seminarios avanzados en sastrería administrativa, donde los perfiles docentes se ajustan, se encogen o se estiran… según el cuerpo del candidato.
De acuerdo con información conocida por la veeduría ciudadana Veedullanos CTP, existiría una presunta alteración de los requisitos aprobados en sesión del Consejo de Facultad para una convocatoria pública de méritos destinada a la vinculación de docentes de carrera. Una cosa se habría aprobado en la reunión, y otra —muy distinta— habría aparecido después, mágicamente, en memorandos y actas oficiales.
El arte del “cambiaso académico”
Según la veeduría, los cambios se habrían presentado en requisitos clave como experiencia profesional, trayectoria académica e investigación, dando lugar a lo que en los pasillos universitarios ya llaman “perfiles sastre”: hechos a la medida exacta de algunos miembros del mismo Consejo de Facultad y de terceros previamente “concertados”, en una suerte de alta costura universitaria.
Todo esto, siempre según la información conocida por Veedullanos CTP, podría configurar presuntas conductas que eventualmente encajarían en figuras penales como fraude procesal y falsedad ideológica en documento público, asunto que corresponderá aclarar exclusivamente a las autoridades competentes.
Los protagonistas
En esta novela burda institucional, aparecen mencionados —siempre en calidad de presuntos involucrados— los siguientes integrantes del Consejo de Facultad de Ciencias Económicas:
- Javier Díaz Castro (Decano)
- César Chisco
- Germán Fuentes
- Juan Carlos Peña
- Luis Gabriel Guevara
- Wilson Manuel Rodríguez
- Jorge Arturo Bolaños
- Hugo Alexander Carrillo
- Edisson Javier Rodríguez
- Cleiber Daniel González (representante estudiantil)
La Mermelada aclara que estas menciones no constituyen una afirmación de responsabilidad, sino que corresponden a lo señalado por la veeduría denunciante.
El que no firmó el acta
Uno de los episodios más llamativos del presunto enredo es que el representante de los docentes ante el Consejo de Facultad, al advertir la supuesta anomalía entre lo aprobado y lo consignado, decidió no firmar el acta, gesto que en la UNILLANOS ya es visto como un acto de resistencia civil… con bolígrafo.
¿Y ahora qué?
Veedullanos CTP anunció que presentará denuncias contra quienes resulten responsables, dejando el caso en manos de la justicia y no del Consejo de Costura Académica.
Mientras tanto, en la Universidad de los Llanos queda flotando la pregunta:
¿La convocatoria era de méritos… o de medidas exactas?



