Villavo: donde el llano no se explica, se vive (y se sube a Instagram)
Dicen que cuando uno llega a Villavicencio no sabe si vino a hacer turismo o a replantear su vida. Porque aquí el plan no es “ver qué hay”, sino decidir por dónde empezar: ¿miradores con vista de postal? ¿Ríos que parecen filtro de TikTok? ¿Carne a la mamona que hace prometer fidelidad eterna al llano?










