
Las comunidades campesinas de 16 veredas de Puerto Rico, Meta, dieron un nuevo paso en su propósito de consolidar la Zona de Reserva Campesina Río Cafre durante una audiencia pública realizada en la vereda Buenavista.
La iniciativa, impulsada por la Asociación Agrocafre, busca constituir una figura de ordenamiento territorial que abarcaría cerca de 79.000 hectáreas y beneficiaría a unas 820 familias dedicadas a actividades como la ganadería de doble propósito, la pesca artesanal, la piscicultura y el cultivo de productos como cacao, café, aguacate, maracuyá, limón tahití y piña.
Durante el encuentro, líderes comunitarios presentaron el Plan de Desarrollo Sostenible, una propuesta construida colectivamente para fortalecer la permanencia campesina, impulsar la producción rural y promover la protección ambiental en esta estratégica zona del sur del Meta.
Para Edgar Saldarriaga, presidente de Agrocafre, el avance del proceso representa la materialización de años de esfuerzo comunitario. “Es una iniciativa agraria de paz que nos llena de satisfacción y esperanza para el futuro de nuestras comunidades”, expresó.
El plan contempla acciones orientadas al acceso a la tierra, fortalecimiento de la economía solidaria, infraestructura, conectividad, educación, cultura, ciencia, deporte y conservación de los recursos naturales.
La propuesta cobra especial relevancia por su ubicación cercana al corredor ecológico Sierra de La Macarena–Serranía de Chiribiquete, un territorio clave para la conservación de ecosistemas estratégicos del país. Asimismo, destaca el liderazgo de las mujeres rurales, quienes han participado activamente en la construcción de esta apuesta territorial.
La audiencia reunió a representantes de entidades nacionales, organismos internacionales y autoridades regionales, en una jornada que ratificó el respaldo institucional al proceso. Con este avance, continúan fortaleciéndose los mecanismos de ordenamiento social de la propiedad rural, la producción sostenible y la construcción de paz en el territorio, de la mano de la Agencia Nacional de Tierras.



